¡Total para eso trabajo! Es una de las frases más comunes a la hora de ir de shopping, no podemos negarte que es una de las actividades más divertidas y entretenidas, pero también para eso existe un límite.
Comprar ropa u otros artículos puede ser una actividad placentera y, en muchos casos, una forma de expresión personal. Pero no, cuando esta acción se vuelve incontrolable y perjudica la vida cotidiana, puede tratarse de un trastorno llamado oniomanía, o adicción a las compras.
¿Qué es la oniomanía?
La oniomanía es un trastorno del control de los impulsos que lleva a una necesidad compulsiva de comprar, sin considerar las consecuencias económicas o emocionales. Quienes la padecen suelen experimentar una sensación de placer o alivio al realizar compras, pero posteriormente sienten culpa o arrepentimiento, de acuerdo con la Facultad de Psicología de la UNAM.
Señales de alerta
Algunos signos que pueden indicar una adicción a las compras incluyen:
- Comprar artículos innecesarios o en cantidades excesivas.
- Sentir ansiedad o frustración si no se puede comprar.
- Ocultar compras o mentir sobre el dinero gastado.
- Problemas financieros debido a gastos descontrolados.
- Usar las compras como una forma de evadir problemas emocionales.
Causas y consecuencias
Este trastorno puede estar relacionado con factores psicológicos, como la ansiedad, la baja autoestima o la depresión. También influye la publicidad y la facilidad de acceso al crédito.
Las consecuencias pueden ser graves, incluyendo endeudamiento, problemas familiares, estrés y sentimientos de culpa o vergüenza.
¿Cómo tratar la adicción a las compras?
Si crees que puedes estar lidiando con este problema, es importante tomar medidas:
- Identificar los desencadenantes: Reflexionar sobre las emociones que llevan a comprar compulsivamente.
- Establecer un presupuesto: Controlar los gastos y evitar tarjetas de crédito innecesarias.
- Buscar apoyo: Hablar con familiares, amigos o acudir a terapia profesional.
- Sustituir la conducta: Practicar actividades que generen bienestar sin necesidad de comprar.
El consumo responsable y la conciencia sobre los hábitos de compra pueden ayudar a prevenir este trastorno. Si sientes que comprar se ha convertido en una necesidad incontrolable, buscar ayuda profesional puede ser el primer paso hacia una relación más saludable con el dinero y el consumo.
La mayoría de los jóvenes y adultos se encuentran en buró de crédito por hacer comprar innecesarias o mejor conocidas como “gastos hormiga” esto implica desde ropa que no ocupan pero crean esa necesidad de tenerla.
El ser un comprador compulsivo te puede traer un sin fin de problemas, con tu pareja, con tus amigos e inclusive hasta con tu familia, y sin duda con tu bolsillo.