¿Tus horas de sueño se ven afectadas por el calor? Sabemos que ya estás harto de levantarte en la madrugada porque te sientes todo sudado. Te daremos unos tips para que mantengas fresca tu habitación.
Con estos consejos dejarás de culpar al calor por tu insomnio. Aunque sabemos que sudamos para regular nuestra temperatura natural, no deja de ser molesto a la hora de dormir. Pero se puede solucionar de manera rápida y sencilla con las siguientes acciones.
¿Por qué sudas en las noches?
Es normal tener un poco de sudor en nuestros ciclos de sueño, pero tampoco es para dejar un charco en tu cama. El exceso de sudor se conoce como hiperhidrosis nocturna, y este se presenta en las palmas de las manos, plantas de los pies y en las axilas, aunque también puede sudar alguna otra parte del cuerpo, como la espalda, cara, muslos, etc.
Aunque ya sabemos que es común en la mayoría de las personas, la hiperhidrosis nocturna se presenta más en personas con sobrepeso y en mujeres con menopausia.
¿Cómo evitar sudar en la noche?
- Estrés
Aunque no lo creas, el estrés o la ansiedad nos generan tensión, y cuando tu cuerpo se encuentra bajo estos síntomas, sudar es más común.
- Alimentación
Sabemos que la alimentación y lo que consumimos influyen mucho en nuestra salud. El alcohol, tabaco, cafeína y alimentos picantes son fuentes principales para encontrarnos sudando por las noches. Así que evita a toda costa consumir estos productos antes de dormir.
- Ventanas abiertas por la mañana y noche
Puede sonar lógico o hasta irrelevante, pero realizar estas prácticas por la mañana y la noche, antes y después de dormir, puede ayudar. Desde que te levantes, abre la ventana y mantenla así hasta el momento en que sientas que sube la temperatura; ahí, córrela para cerrarla. Por la noche, tendrás que abrirla poco después de que se haya puesto el sol.
- Evita que entre la luz
Es algo obvio, pero muchas veces lo olvidamos. En cuanto sentimos que el sol está pegando muy fuerte en nuestra habitación, tendremos que bajar las cortinas para que no entre la luz y caliente el ambiente.
- Evita luces artificiales
Sabemos que esta es una práctica difícil de realizar, pero es hasta ecológica. Tener las luces encendidas en toda tu casa puede ser uno de los principales motivos por los cuales sufras de calor a la hora de dormir. Cuando uses una luz, procura apagarla una vez que dejes de utilizarla. Otra forma de reducir el calor es quitar todos aquellos focos incandescentes. Aunque no lo notes, estos liberan calor y gastan más energía.
- Cambia tus sábanas
No me dejarás mentir, cuando cambias la sábana de tu cama y te acuestas, sientes un fresco alivio. Así que, ¿por qué no hacerlo cuando tenemos calor? Aplícalo también a las fundas de tus almohadas y, como último tip, evita el poliéster a toda costa.